Escultura donde hay una delicada unión entre el mármol rosa y la madera de olmo, difícil equilibrio, es la cara que nos da la locura cuando intenta acomodarse a un mundo de los llamados nosotros los cuerdos. Su nombre la diosa del Mar o de la locura, pues la locura puede asemejarse al mar, tanta calma se puede transformar en la peor de las tormentas.

Madera de olmo y marmol rosa de portugal